
El mundo sigue llorando la partida del rey del pop y mientras su familia se prepara para una serie de homenajes en su honor, los detalles de la autopsia salieron a la luz.
De acuerdo al diario The Sun, Jackson estaba muy deteriorado, pues medía 1.77 metros y pesaba 51 kilos, es decir, era casi un esqueleto. También se encontraron pastillas a medio disolver en su estómago y tenía varias costillas rotas por los intentos de los paramédicos por reanimarlo.
El diario británico se refiere al primer examen post mortem practicado en el cadáver, después de su repentino fallecimiento el pasado jueves debido a un paro cardíaco.
Jackson, cuyos restos fueron sometidos a una segunda autopsia solicitada por la familia, no tenía restos de comida en el estómago y solo pastillas, que al parecer ingirió antes de la inyección de Demerol, un fármaco contra el dolor similar a la morfina.
Además, tenía cuatro pinchazos en torno al corazón destinados a suministrarle adrenalina y una peluca debajo de la cual ocultaba una calvicie en algunas zonas de su cabeza, se presume que por un accidente en el que se quemó el cabello en 1984 grabando una publicidad.
Su rostro mostraba las cicatrices de operaciones estéticas y una parte de la nariz se le había hundido. Además, encontraron marcas de inyecciones en la cadera, muslos y hombros, al parecer de los pinchazos por los analgésicos.
También encontraron cicatrices de 13 operaciones cosméticas y heridas en las rodillas y canillas, además tenía cortes en la espalda.
'Jacko' pesaba 51 kilos y solo tenía pastillas en el estómago cuando murió
lunes, 29 de junio de 2009Etiquetas: JACKO, MICHAEL JACKSON, MUERTE, OPERACION, PASTILLAS, REY DEL POP, SOBREDOSIS, THE SUN, VIVA EL REY
"The Sun": Submarinos nucleares británico y francés colisionaron
lunes, 16 de febrero de 2009
7:25 | Cada nave portaba 16 cabezas nucleares y a pesar del choque sus unidades de propulsión nucleares no sufrieron daños
Londres/París (DPA). Un submarino nuclear británico y uno francés, con más de 240 tripulantes a bordo entre los dos, colisionaron en aguas del Atlántico a principios de febrero, informa hoy el diario londinense
Según el rotativo, el británico HMS Vamguard y el francés Triomphant, con 16 cabezas nucleares respectivamente, realizaban misiones diferentes en el Atlántico cuando se produjo el choque, que tuvo lugar el 3 ó el 4 de febrero.
La colisión causó daños materiales en los submarinos, pero sus unidades de propulsión nucleares y los misiles que portaban permanecieron indemnes, y la tripulación resultó ilesa.
Fuentes de la marina británica señalan que, aunque era poco poblable que el choque desencadenara una explosión nuclear, sus posibles consecuencias son “impensables”.
“Podría haberse producido un escape radiactivo. O peor, podríamos haber perdido a la tripulación y las cabezas nucleares. Eso habría sido un desastre nacional”, añadió la fuente.
Ambos submarinos estaban equipados con tecnología sonar ultramoderana, pero también llevaban incorporada tecnología antisonar, lo que podría haber causado que no se detectaran.
Tras la colisión, el Triomphant continuó su periplo, según informa “Le Point”, mientras que el HMS Vanguard fue remolcado al puerto escocés de Faslane, desde donde partió.
Ni el Ministerio de Defensa británico ni el francés han confirmado el accidente. No obstante, desde Londres se hizo hincapié en que las capacidades de defensa nuclear del país permanecían intactas.
